sábado, 9 de julio de 2016

Sistema Nacional de Evaluación y Calidad Educativa.




EL PODER DE LA NO VIOLENCIA

 Revela la experiencia que el mundo 
no puede ser plasmado a la fuerza.
mundo es una entidad espiritual
que se plasma sus propias leyes
Decretar orden por violencia 
es crear desorden.
Querer consolidar el mundo a la fuerza
es destruirlo.
Ya que cada miembro
tiene su función peculiar:
Unos deben avanzar,
otros deben para.
Unos debe clamar,
otros deben callar... 
(Lao- Tse)


Inicio con este fragmento del poema de Lao- Tse, porque la violencia nos aqueja como sociedad y porque no siempre todo es evidente, a veces hay que buscar un poco más.
Al estudiar el documento del Sistema Nacional de Evaluación es plausible que  amplíe los horizontes del concepto de evaluación, es un avance significativo que  se conciba el hecho educativo como un sistema compuesto por diferentes áreas, ahora bien el punto central para mejorar un sistema de educación parte de la reflexión a profundidad del concepto de Calidad Educativa.
Definir la “Calidad Educativa”, para nuestro país  aún no ha alcanzado las profundidades que se requiere para que nos acerquen a generar propuestas significativas que sobrepasen la retórica.
El documento hace una crítica a los sistemas de evaluación existentes, menciona las limitantes de la evaluación y del sistema educativo con las que se había venido trabajando con enfoque neoliberal en “la eficiencia, rendimiento escolar de manera controlable, medible cuantificable, y partiendo del cúmulo de conocimiento” (SNE pág. 25)
La propuesta del SNE, parte de la definición de Calidad Educativa, definida como la  eficacia del sistema para la habilitación de capacidades productivas y ciudadanas( SNE pág. 26), teniendo la actual administración como  objetivo central de la política educativa aspirar a una sociedad educada que tenga claridad meridiana de aquellos saberes y capacidades que son fundamentales para su desarrollo intelectual ,político y productivo (SNE pág. 25); con el fin de lograr un país productivo, educado y seguro. Para ello,  fundamenta la estructura educacional nacional en dos pilares, el sistema educativo público y el aparato productivo. (SNE pág. 27)
¿Cómo se definen entonces  esas capacidades productivas y ciudadanas?. Preguntas que también se realizaron a la hora de elaborar la propuesta (el documento  menciona que se han hecho); la propuesta responde a cuestionamientos como ¿qué capacidades productivas?; ¿para qué?;¿para quienes?; y ¿a qué nos referimos con capacidades ciudadana?.
Como núcleo de las capacidades productivas el sistema educativo pretender promover el desarrollo científico y tecnológico de cara a resolver los problemas del aparato productivo, lograr   la formación de capacidades productivas solo puede ir junto con la habilitación de capacidades ciudadanas, por ejemplo,  el interés que tiene la sociedad en darse medios de vida dignos es muestra de capacidades ciudadanas, esta son definidas como modos concretos de colocarse ante problemáticas y maneras de relacionarse socialmente.  
“Si somos capaces de formar ciudadanos interesados y comprometidos con el desarrollo del país, y la superación de los problemas que aquejan a la sociedad entonces contaremos con la masa crítica que busca soluciones creativas a partir de los conocimientos, las disciplinas y las especialidades científicas y humanísticas  que el sistema ofrece” (SNE pág. 27)
Es decir que se plantea un enfoque en el cual,  el sistema educativo debe proporcionar  y desarrollar capacidades científicas y tecnológica al servicio de la producción, ahora acompañado de las capacidades ciudadanas, estas  no quedan bien claras, cómo se consiguen, como se desarrollan, que buscan, si no las precisamos, no estamos muy lejos  del   modelo prusiano,es una bonita retórica, en realidad no nos alejamos de manera significativa del planteamiento de educación en la era industrial, ya que sigue siendo la  producción la que determina la propuesta educativa y las capacidades ciudadanas  están enfocadas solo a generar modos de vida dignos, no calidad de vida, mejor dicho se reduce el término de  calidad de vida al modo en que se vive y además es el estado, el que lo determina como proyecto de nación.
¿Será que la Calidad en la Educación por el contrario debe partir del desarrollo a su máxima expresión del individuo, del desarrollo del ser, de sus capacidades, para que lo preparen para vivir, para convivir y ser feliz? Y en la actual propuesta, dónde quedan las demandas sociales, culturales, emocionales y éticas de la sociedad misma para su evolución, la evolución social no necesariamente está ligada a la productividad. ¿Se han realizado a profundidad las preguntas sobre que necesitamos saber y desarrollar  para comprender y mejorar nuestra existencia, hoy, aquí en El Salvador?
El planteamiento no deja de ser reduccionista y limitado,  pues  deja de lado, entre tanto, la verdadera naturaleza del pensamiento científico, al enfocarlo solamente al desarrollo tecnológico, ya que no todo lo que se investiga tiene una aplicación práctica inmediatista, existen particularidades del pensamiento científico. (Al-Ahmadi and Reid, Journal of science education 2011)
Las ciencias como área de estudio, tienen como objetivo generar conocimiento, a través de la experimentación, con métodos, observación, evidencia y recolección de datos,  que  expliquen y ayuden a comprender el mundo que nos rodea,   como funciona la materia, la naturaleza y como funcionamos los seres humanos en ella,  tanto de manera individual, en conjunto o por sistemas, la ciencia es una forma de comprender y explicarse la existencia, una forma pero no la única.
Un verdadero desarrollo tanto del pensamiento científico, y de otras formar de comprender el mundo, como el  pensamiento artístico, está  más relacionado con la curiosidad, el placer de descubrir, experimentar y  reconocer  todo lo que existe, en sus múltiples facetas y dimensiones, claro con sus métodos y procesos,  se trata de abrir en las mentes, mundos de posibilidades que no siempre van a terminar en productos que se pueden vender y comprar, es ir mucho más allá de eso. Reducir la ciencia a tecnología es como reducir el arte al diseño, no es el producto lo que determina el pensamiento científico, así como no es el producto lo que determina si es arte, no todo diseño es arte y no todo arte está hecho para ser vendido, pero si todo ARTE, está hecho para explicarse la existencia humana y crear comunicación entre los seres humanos y su entorno,  no es el valor material lo que define estas categorías, es el conocimiento y su aporte a la dimensión humana.
Esto no significa que el conocimiento no sea aplicable, claro que sí, pero no  puede limitarse a la productividad y una educación de calidad está obligada a considerar espectros más amplios de desarrollo, abrirle al individuo las posibilidades y permitirle su propia exploración.
Si se habla de calidad educativa, es necesario  realmente permitir que la Educación  se permee de visiones amplias, si se quiere trabajar en construir una sociedad solidaria, inclusiva, participativa, tolerante,  es la práctica y el reconocimiento de la diversidad como una virtud, lo que puede ayudar, no solo como  teoría ni retórica, es el descubrimiento y el reconocimiento de la diversidad  en la vida, en la cotidianidad y su aceptación como algo positivo. 
El documento menciona  la necesidad de crear una “masa crítica integrada por especialistas y expertos de las diferentes disciplinas dedicadas a estudiar, reflexionar y proponer soluciones a los problemas educativos” (SNE pág. 7) .  Esta masa crítica, debe incorporar áreas del conocimiento que hasta ahora han sido ignoradas,  compuestas por especialista y expertos de las diferentes disciplinas que acompañan el desarrollo humano, no solo las mismas de siempre, además  debe convertirse en una práctica de reflexión constante y dinámica, que aportaría mucho a disminuir la polarización.
¿Dónde está el debate nacional constante sobre educación?, ¿cuándo y dónde se han llamado a los especialistas de "diferentes áreas" para que den sus aporte?  El componente del  desarrollo artístico sigue siendo uno de los grandes ausentes, a pesar que en el documento si aparecen lindas fotografías de jóvenes tocando violines, tristemente como adorno, la foto se ve bonita, pero no se habla  nada del desarrollo afectivo, del desarrollo del pensamiento artístico, de la estética, no se menciona nada del desarrollo cultural en su totalidad; ¿cómo puede ser una educación que “habilita” capacidades ciudadanas sin cultura? Un país educado sin cultura,  como es eso posible, hasta el momento en la historia no existe ninguna civilización que haya alcanzado grandes niveles de desarrollo sin arte y cultura, ni los griegos, ni los egipcios, ni los romanos, ni los incas, ni los mayas, ni los hindúes.
Es urgente que se profundice en la discusión y reflexión de la calidad en la educación, es importante generar  espacios para ello, incluir a profesionales y áreas que no han formado parte protagónica en las propuestas y políticas educativas, si realmente se quiere avanzar en el desarrollo social y un país educado, productivo y seguro.
La calidad en la educación se define a través de su ajuste con las demandas de la sociedad, el sistema cultural demanda al sistema educativo  la reproducción de la sociedad en la cual está funcionando, según Inés Aguerrondo, en su artículo, la calidad de la educación: Ejes para su definición y evaluación: “Un criterio para definir si un sistema es de calidad es reconocer si el sistema educativo alimenta al sistema cultural con los valores que este reclama para constituirse como sociedad, es decir, si cumple con su función de ayudar a la integración social”. ¿Está ayudando nuestro sistema a la integración social?
Para que los valores y comportamientos específicos que se transmiten en la escuela sean parte de la vivencia de una sociedad solidaria, participativa, inclusiva, tolerante, estos deben convertirse en conductas necesarias para el buen funcionamiento de las mismas escuelas y de todas las instituciones educativas. Un sistema educativo de calidad debe responder a  varias demandas, una estrategia educativa, debe estar al servicio del desarrollo del individuo en su totalidad y dar respuestas a las demandas, sociales, culturales, políticas, económicas, medioambientales, etc. según en un diálogo constante se detecten y dispongan.

Finalmente si CALIDAD EDUCATIVA  SE TRADUCE COMO EFICACIA DEL SISTEMA PARA LA HABILITACIÓN DE CAPACIDADES PRODUCTIVAS Y CIUDADANAS QUE SON ÚTILES PARA QUE LA PERSONA SEA FIN Y MEDIO DEL PROGRESO Y LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL. (SNE, Pág. 28) pues que se traduzca en un sistema que desarrolle en el ser,  la alegría y el placer de descubrir, de reconocer, de aprender y que para ello, se le proporcione las suficientes herramientas científicas, artísticas  y técnicas necesarias, para comprender y desarrollar el conocimiento, practicando valores que hagan que funcione  ese sistema que se quiere crear.

Sistema Nacional de Evaluación, Gestión 2014-2019. Ministerio de Educación. 2015
Scientific thinking. What is it and can it be measured? FATHEYA M A AL-AHMADI AND NORMAN REID http://www.accefyn.org.co/rec/virt/VIR25/2.PDF
Aguerrondo, Inés, La calidad de la educación: Ejes para su definición y evaluación. http://campus-oei.org/calidad/aguerrondo.htm
Lao-Tse. El libro de las revelaciones, Sao Pablo, Alborada 1988.

viernes, 1 de julio de 2016

CALIDAD EN LA EDUCACIÓN, DESDE LA PERSPECTIVA DE ESCUELAS QUE APRENDEN!

Para reflexionar sobre la calidad en la educación es necesario replantearse aspectos fundamentales: ¿Qué es la educación y cuál es el sentido de ella?; ¿Para qué necesita una sociedad educar a sus individuos? Preguntarnos sinceramente ¿Para qué educamos? Y ¿Cuál es el sentido hoy en día de la educación? Si la calidad educativa es un reflejo del estado de una sociedad, es pertinente responderse a esas preguntas.
Una Sociedad educada, en el deber ser, podría resumirse como una sociedad feliz con una alta calidad de vida, en la cual los individuos formen a gusto parte activa de ella. ¿Cómo acercarnos a ella? ¿Cómo construirla?
Rápidamente realizando un vistazo al concepto e importancia de la educación de los grandes filósofos  griegos, con distintas ideas  pedagógicas,  Sócrates, Platón y Aristóteles,   se encuentra un denominador  común:  la formación integral del individuo, la concepción de unidad  en el pensamiento griego de cuerpo, alma y mente, no existe separación entre el intelecto y el ser, la educación en el ideario griego,  prepara individuos íntegros, felices,  y su curricula estaba compuesta de  gimnasia, música, matemáticas, lógicas, deporte y arte. (Platón 1988)
Posteriormente la aristocracia, preparaba a los nobles además de las destrezas en armas, en la esgrima, la matemática, la música, la poesía, la literatura, la danza. (Gadotti, 2001) . Claro que estas oportunidades de educación eran reducidas, solo para una pequeña parte de la población, es hasta llegar a la era industrial, que se amplían las posibilidades de formación  para una mayor cantidad de personas, lo que conlleva a normar la educación, a estandarizarla y homogenizarla para que los individuos aprendieran lo necesario para poder rendir en su trabajo en las fábricas.
La estructura y la organización educativa, respondía a los avances de la ciencia y tecnología de la época, al descubrimiento de la máquina y el concepto de especialización era algo novedoso y abangad. Los países industrializados, lograron con este sistema una cobertura de escolaridad muy grande, escuela obligatoria y gratis para todos, permitía conseguir empleos a partir de las destrezas básicas aprendidas en el período escolar y los criterios de enseñanza generados en el siglo XIX, en la era industrial, eran paradigmas apegados a las necesidades del mercado y por supuesto que dejaban de lado otros aspectos del desarrollo del ser y del  intelecto  que no eran prioritarios para una buena producción. Conceptos y paradigmas de los procesos de enseñanza aprendizaje y del concepto de educación del modelo industrial, aún los venimos cargando, indiscutiblemente para hablar de calidad en la educación es imperante, que  se transformar en la práctica y no solo en el discurso, esos  viejos paradigmas.
 Se continúa hablando de productos y aún se busca la uniformidad, dando  por sentado que todos los niños aprenden de la misma manera. Contamos con un sistema de control en la escuela, los maestros siguen siendo vistos como controladores e inspectores, así en una cadena, los maestros controlan el aula de clase, los directores de escuela a los maestros, los inspectores a los directores y todo un sistema educativo que “controla” el desempeño escolar.  Se continúan observando reglas fijas, se siguen necesitando de ellas, impuesta por la cadena antes mencionada, el maestro al alumno, la escuela al maestro y el sistema educativo a las escuelas. Hay deficiencias en la Evaluación porque se sigue centrada en ganar la aprobación (bajo la misma cadena), en vez de evaluar el proceso de aprendizaje y las propias capacidades. Seguimos bajo los mismos supuestos de la era industrial, las tareas de la escuela se siguen dividiendo en partes aisladas, aún se cree que si cada uno cumple su parte, todo saldrá bien, se habla de trabajo en equipo, pero en la práctica cada quién debe cumplir su parte ya que el aprendizaje es “individual”, el conocimiento sigue considerándose fragmentado, en categorías y  se consideran  unas áreas del conocimiento como importantes y otras no, sigue la predominancia de las ciencias “duras”, un maestro de matemática no ve la relación con las Artes, las Artes siguen siendo parte de algo que no sirve realmente para algo verdadero y sustancioso. Entre la matemática y la música, se privilegia la matemática y no se ve la matemática en la música, esta fragmentación del conocimiento genera en el individuo dificultad para resolver problemas, ya que la vida es inter y multidisciplinaria y lo que sucede es multicausal.  Como bien lo dice Peter Senge:  “Esa teoría del conocimiento fragmentario es la antítesis de una visión sistémica de la realidad: fundamentalmente la realidad se compone de relaciones, no de cosas. La visión sistémica reconoce los vínculos que existen entre las diversas materias de estudio”. (Senge 2002, pág.58)
 Así también, considerar que la escuela transmite LA VERDAD ABSOLUTA, son pocos los maestros de historia capaces de decir que  “La historia la escriben los que sobreviven, siempre contaran solo un lado de ella”, tanto la ciencia, como la historia, como muchos de lo que se aprende en la escuela son “interpretación aceptada de hechos pasados…Aprenden una única manera correcta de resolver determinado problema, no las complejidades de diferentes perspectivas sobre un fenómeno”  (Senge 2002, pág 59.). De esta manera,  los estudiantes esperan un maestro que les diga la VERDAD, lo q es correcto y no esforzarse para desarrollar su pensamiento crítico, y si además le agregamos el supuesto  vigente de que  la competencia es  sana porque acelera los procesos de aprendizajes (Senge, 2002) supuesto excluyente que no respeta la diversidad y  los distintos tiempos de aprendizaje de cada estudiante, evaluación inclusiva (Fernández Santos 2014)
Ahora bien, la pregunta es para que se educa a una sociedad, para que cumpla un rol en la cadena productiva (sea cual esta sea) o para que sean individuos que logren desarrollar al máximo su ser? La  respuesta  a la pregunta nos coloca en escenarios distintos, con curricula distinta y con metodologías distintas.
 Los modelos prácticos que conservamos hoy en día,   responden a un aprendizaje para el servicio del mercado, tal vez ya no directamente para las fábricas pero si  para las grandes empresas,  son las escuelas las que tienen la obligación de prepararlos de la mejor manera para ellas. El mismo mercado demanda ahora “competencias” que deben cumplir para obtener trabajo, competencias sociales, competencias interculturales, competencias de rendimiento, de trabajo en “equipo”, trabajo “creativo”, etc. Ver la escuela como una “ línea de montaje “ (Senge 2002) producirá graduados, si, para un sistema estresado, preparados para poder aceptar el empleo bajo el perfil “que pueda trabajar bajo presión” o “ acostumbrado a trabajar bajo presión”, para ello se ha entrenado muy bien en el sistema educativo, pero no formará individuos preparados para enfrentar lo complejo de la vida, ya que no  piensan sistémicamente, no trabajan en equipo, el aprendizaje es  individual, el éxito es individual,  hay estrés, competencias, no están preparados para trabajar en y para la comunidad.
Si lo que queremos es formar al Ser, es necesario y urgente trabajar con otros paradigmas, el lenguaje empresarial no debe ser el lenguaje de la Escuela, la empresa no profundiza en el desarrollo de la persona, las escuelas no son corporaciones y  en ellas, la formación personal y emocional debe ser tratada con  profundidad, con un fuerte acento en  las relaciones humanas, entre maestros y estudiantes, entre cuerpo docente, con los padres de familia para  generar así, un verdadero concepto de comunidad escolar.
Conjuntamente con la formación en el área emocional, para decir que contamos con calidad en la educación es imperante acompañarla de la educación artística, con una  alfabetización estética y cultural,  ya no solo contar con  curriculas cargadas de contenidos útiles para poder ir a la universidad,  hay que tomar responsabilidad activa en el desarrollo afectivo, emocional, artístico y corporal de un individuo desde edades tempranas.  En una educación de calidad, las Artes  son consideradas como motores del desarrollo, no como acompañamiento o entretenimiento, son consideradas como  punto central del aprendizaje, cuando las artes sean parte de la formación integral, no como un discurso sino como práctica constante, se logrará un desarrollo profundo no retórico de la sensibilidad, la estética, los sentidos,  la percepción, generando  en la comunidad educativa  verdaderas conexiones. Pero esto no se logra sin cambio de prioridades y estructuras. 
Escuelas que aprenden son escuelas dedicas a formar individuos para la vida,  que descubran el placer y gozo de aprender, que estén obligadas a generar experiencias significativas de aprendizaje tanto para el alumno como para el maestro, no habrá aprendizaje integro hasta que no se considera al individuo como integral, compuesto de múltiples esferas que necesitan ser desarrolladas en la escuela y se reconozca la importancia por igual de aprendizaje en todas las áreas del saber, de la misma manera como están integradas en la vida, para comprender la multicausalidad y aprender no solo a pensar sino a  vivir sistémicamente como lo hacen el resto de los seres vivos, en la naturaleza.
El concepto está muy bien, ahora los educadores tenemos el compromiso de generar verdaderos indicadores de calidad para construir escuelas que aprendan, para crear una sociedad que aprenda.
Ante la pregunta metodológica de cómo lograrlo, quisiera compartir, un ejercicio que funciona muy bien con los niños de primaria, al dividirlos en dos grupos: uno conforma la unión de todos los sabios del planeta, ellos pueden poner el nombre, los sabios que saben todo, absolutamente todo, mucho mas que el profesor, saben las respuestas de todo y el otro, es el grupo que quiere saber las respuestas, el grupo que piensa en un problema grande de la humanidad que obviamente hay que resolver, este grupo discute y cuando unifica criterios del “problema” mayor, visitan a los sabios, para preguntarles cual es la solución a ese problema, los sabios en equipo lo deliberan y no se imaginan las grandes y sabias respuestas a los problemas de la humanidad que los niños entre 10, 12 años son capaces de brindar…Bertoltd Brecht, dramaturgo y director alemán,  decía que se puede  educar y divertir al mismo tiempo.
 ¡Arte y Ciencia deben acompañar la formación del individuo desde pequeño!

Peter Senge, Nelda Cambrón-Mc Cabe, Timothy Lucas, Bryan Smith, Janis Dutton, Art Kleiner, Escuelas que Aprenden, Un manual de la quinta disciplina para educadores, padres de familia y todos los que se interesen en la educación, Bogotá, Editorial Norma, 2002.
Platón, La república.Buenos Aires: EUDEBA 1988
Gadotti, M. Historia del pensamiento pedagógicas. Sao Paulo, Editora ática, 2011.
Fernández Santos, Agustín. Evaluando la Evaluación de los Aprendizajes. San Salvador, UFG editores, 2014.

Brecht, Bertolt. Gesammelte Werke 15, Schriften zu, Theater I. Frankfurt am Main, Suhrkamp Verlag, 1997.